La región lleva a la Conferencia una agenda unificada para fortalecer la prevención del trabajo infantil, destacando la importancia de la evidencia, la coordinación entre niveles de gobierno y la articulación multiactor.
Marrakech, 11 de febrero — Con el arranque de la Sexta Conferencia Mundial sobre Trabajo Infantil —que tiene lugar del 11 al 13 de febrero de 2026 en Marrakech— América Latina y el Caribe se moviliza de manera cohesionada, impulsando amplios espacios de articulación política que fortalecen una voz regional sólida y orientan sus prioridades estratégicas en los debates globales.
En este marco, hoy se desarrolló una reunión presencial de integrantes de la Iniciativa Regional América Latina y el Caribe Libre de Trabajo Infantil, con participación tripartita de representantes de gobierno, organizaciones de empleadores y organizaciones de trabajadores, junto con la cooperación internacional. Este espacio reafirmó el rol central de la Iniciativa como plataforma política regional para orientar la acción preventiva frente al trabajo infantil. En representación de la Cooperación Española, Blanca Yáñez, Jefa de Cooperación Internacional de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID), destacó la importancia de sostener el trabajo articulado que impulsa la Iniciativa Regional, así como de fortalecer el puente entre las políticas nacionales y un marco de cooperación regional estable y sostenible.
Asimismo, la región impulsó previamente dos encuentros regionales virtuales, que reunieron a una amplia diversidad de voces —instituciones públicas, organizaciones de empleadores, organizaciones de trabajadores, redes de trabajadoras del hogar y socios de la cooperación— para profundizar el análisis sobre los desafíos de la economía de los cuidados, la articulación territorial y la importancia de las alianzas estratégicas. Estos encuentros evidencian la vitalidad del compromiso regional y consolidan la convergencia política que la región proyecta en esta Conferencia.
Una trayectoria respaldada por evidencias
La región llega a esta Conferencia con resultados concretos: ha logrado reducir el trabajo infantil a más de la mitad en las últimas dos décadas, gracias a políticas preventivas sostenidas, diálogo social y coordinación intersectorial. A pesar de los avances, más de siete millones de niñas, niños y adolescentes continúan trabajando en América Latina y el Caribe, y una parte importante permanece invisibilizada en el trabajo doméstico, una problemática que a nivel mundial afecta a 17 millones de niñas y niños y que en la región recae especialmente sobre niñas y adolescentes mujeres.
Al inaugurar los espacios de diálogo, la Directora Regional de la OIT para América Latina y el Caribe, Ana Virginia Moreira Gomes, subrayó que prevenir el trabajo infantil es la vía más eficaz para erradicarlo, y destacó que la capacidad de sostener alianzas estratégicas durante las últimas décadas ha sido decisiva para el progreso regional.
Dos claves estratégicas que la región colocó en la agenda global
1. Medir para transformar
Sin datos, no hay política pública eficiente. Frente a la persistente invisibilidad del trabajo infantil doméstico, los países destacaron la necesidad de fortalecer la medición y el uso estratégico de la evidencia. Herramientas como el Modelo de Identificación del Riesgo de Trabajo Infantil (MIRTI) —parte del Ecosistema de Innovación de la Iniciativa Regional y ya presente en once países— permiten orientar intervenciones locales más precisas y poner en el centro dinámicas históricamente invisibilizadas.
2. Un enfoque estratégico multiactor para avanzar
La región reafirmó que su mayor fortaleza es el trabajo conjunto entre gobiernos, empleadores, trabajadores y cooperación internacional. Países como Brasil, Jamaica, Paraguay, Perú y México destacaron que la adopción de herramientas regionales, la continuidad institucional y la coordinación entre niveles de gobierno permiten sostener políticas preventivas efectivas, fortalecer la inspección, orientar intervenciones basadas en datos y asegurar que los compromisos internacionales se reflejen en programas locales.
En el diálogo multiactor también se destacó el rol complementario que han desempeñado históricamente los actores sociales en la prevención del trabajo infantil: las organizaciones de trabajadores, impulsando su visibilización e incorporándola en las agendas laborales a través del diálogo social y la acción territorial; y las organizaciones de empleadores, promoviendo el trabajo decente, la formalización y prácticas responsables en las cadenas productivas. La cooperación internacional —representada por la AECID— subrayó que tres décadas de apoyo técnico especializado han permitido consolidar instituciones y metodologías que hoy sostienen la respuesta regional.
Un compromiso sustentado en diversidad de voces
Los distintos espacios contaron con la participación de altas autoridades ministeriales, instituciones de inspección laboral, representantes del sector empleador, organizaciones de trabajadores, redes de trabajadoras del hogar y agencias internacionales de cooperación. Esta pluralidad refleja el espíritu colectivo que impulsa la Iniciativa Regional América Latina y el Caribe Libre de Trabajo Infantil y reafirma la importancia de sostener espacios donde converjan miradas complementarias para avanzar hacia objetivos compartidos.
Sobre la 6ª Conferencia Mundial sobre Trabajo Infantil
La 6ª Conferencia Mundial sobre Trabajo Infantil se desarrolla del 10 al 13 de febrero de 2026, y reúne a gobiernos, organizaciones de empleadores y trabajadores, organismos internacionales y sociedad civil para fortalecer los compromisos globales frente al trabajo infantil.
Más información disponible en: www.childlabourconf2026.org
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