Por séptimo año consecutivo, América Latina y el Caribe renueva su compromiso tripartito frente al trabajo infantil

29 de octubre de 2021

América Latina y el Caribe

La Red de Puntos Focales de la Iniciativa Regional América Latina y el Caribe Libre de Trabajo Infantil realizó su VII Reunión Anual con el objetivo de consensuar su Plan Estratégico 2022-2025 y prepararse para su Fase III, que apunta a la sostenibilidad.

En las últimas dos décadas, América Latina y el Caribe ha demostrado una continua reducción del trabajo infantil. Sin embargo, con la llegada de la pandemia, centenares de miles de niños, niñas y adolescentes se han visto forzados a ingresar en esta situación de vulnerabilidad.

En este contexto y con el objetivo de reforzar todas las estrategias y acciones de reducción que han funcionado en la región, la Red de Puntos Focales de la Iniciativa Regional América Latina y el Caribe Libre de Trabajo Infantil (IR) llevó a cabo esta semana su VII Reunión Anual, un espacio de trabajo basado en el diálogo social para el cumplimiento de la meta 8.7 en la región.

“La IR cumple su séptimo año siendo una referencia del diálogo social; un diálogo entre los miembros tripartitos de la OIT para el avance hacia la justicia social en nuestras sociedades” destacó Vinicius Pinheiro, Director Regional de la Oficina de la OIT para América Latina y el Caribe, quien además resaltó que el combate al trabajo infantil debe estar en el centro de las prioridades en la recuperación de la crisis generada por la pandemia de COVID-19.

Como resultado de este encuentro, se ha logrado consensuar de manera tripartita el nuevo Plan Estratégico 2022-2025 para sumar aliados en el marco de la Agenda 2030, promover enfoques integrales de las políticas de prevención y erradicación del trabajo infantil, y seguir sumando territorios a estas políticas clave en el periodo de crisis que enfrentamos.

La VII Reunión Anual ha tenido lugar en un momento complejo. Por un lado, las medidas para afrontar la pandemia de COVID-19 han generado una crisis sin precedentes que profundiza la pobreza y la desigualdad, colocando a los países ante un enorme desafío para afrontar el trabajo infantil. Estas medidas, además, han generado que la VII Reunión Anual se desarrolle de manera virtual por segundo año consecutivo. Sin embargo, por otro lado, el encuentro ha tenido lugar en el tramo final del Año Internacional para la Eliminación del Trabajo Infantil, una promesa cumplida de América Latina y el Caribe y que ha generado una ola de acciones alrededor de todo el mundo para promover el compromisio de los actores sociales con las infancias y adolescencias.

Ahora más que nunca, poner fin al trabajo infantil

El último informe de Estimaciones Mundiales de trabajo infantil, presentado por OIT y UNICEF el pasado mes de junio en el marco del Día Mundial contra el Trabajo Infantil, muestra un incremento alarmante de esta vulneración de derechos a nivel mundial. Por primera vez en veinte años no solo no se ha logrado reducir, sino que en 2020 había 8 millones adicionales de niños, niñas y adolescentes en trabajo infantil. A pesar de ese escenario mundial de incremento, la región de América Latina y el Caribe había seguido avanzando, reduciendo las cifras de 10,5 a 8,2 millones hasta la irrupción de la pandemia.

En este contexto, durante el encuentro, representantes de gobiernos, trabajadores y empleadores coincidieron en actuar con urgencia ante el aumento del trabajo infantil, concretando y adaptando sus compromisos de más alto nivel en estos tiempos de pandemia. Así también, expresaron la relevancia que tienen las herramientas de prevención impulsadas por la IR –como el Modelo de Identificación del Riesgo del Trabajo Infanitl (MIRTI) y el Índice de Vulnerabilidad al Trabajo Infanitl (IVTI)–, las cuales permiten acortar el camino hacia el logro de la meta 8.7 de la Agenda 2030 y ya han sido adoptadas por 10 países de la región.

“¿Cuál es el futuro que estamos creando, con nuestras decisiones, para los niños y las niñas de América Latina y el Caribe?” enunció la Representante de Gobiernos y de la Autoridad de Alto Nivel de la IR, Silvia Lara, Ministra de Trabajo y Seguridad Social de Costa, haciendo un llamado a la acción reflexiva y crítica durante el encuentro. “Los gobiernos podemos y debemos tomar las decisiones que, en definitiva, van a determinar el curso de la recuperación y el futuro que estamos creando para nuestros niños y niñas. Se trata de asumir, con decisión, con valentía, la elección de medidas de política conscientes y deliberadas para la prevención y erradicación del trabajo infantil”.

Por su parte, el Representante de Empleadores, Guido Ricci, Delegado del Sector Empleador Guatemalteco ante la Conferencia Internacional del Trabajo y miembro del Consejo de Administración de la OIT en representación de los empleadores de Centroamérica, destacó el rol que las empresas han tenido en la lucha frente al trabajo infantil, colaborando con los gobiernos nacionales y las organizaciones de trabajadores para llevar a cabo estrategias nacionales en la mejora de las condiciones para las familias a través del trabajo decente. “Estas estrategias han permitido poner el foco en la necesidad de mejorar los sistemas de educación y la generación de entornos propicios para que nazcan más empresas que generen más empleos formales y den oportundades, a hombres y mujeres, de acceder a un empleo digno y productivo”, expresó.

“Es momento de comenzar a emplear un enfoque que aborde las causas estructurales del trabajo infantil. Como trabajadoras y trabajadores, debemos volver a enfatizar la importancia del trabajo decente para los adultos”, recalcó la Representante de Trabajadores, Jordania Ureña, Secretaria de Políticas Sociales de la Confederación Sindical de las Américas (CSA), quien además manifestó la importancia de reforzar el acceso universal y gratuito a una educación de calidad, aún más en tiempos de pandemia, para proteger los derechos de niños, niñas y adolescentes.

Apostando por compromisos innovadores y sostenibles

El decidido acompañamiento de los socios para el desarrollo que forman parte de la IR es y ha sido fundamental en todas sus etapas de implementación, y será clave en los próximos años. Es por ello que la VII Reunión Anual también convocó a representantes de las organizaciones de cooperación que contribuyen al logro de la meta 8.7 en la región: Fernando Jiménez-Ontiveros, Director de Cooperación Multilateral, Horizontal y Financiera de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo; María Luz Ortega, Directora de la Agencia Andaluza de Cooperación Internacional para el Desarrollo; Mônica Salmito, Analista de proyectos de la Agencia Brasileña de Cooperación; y Tanya Andrade, Jefa de la División de América Latina y el Caribe de la Oficina de Trabajo Infantil, Trabajo Forzoso y Trata de Personas del Departamento de Trabajo de Estados Unidos.

 

 

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